La justicia mexicana… ¡huele a podrido!

Por: Nicasio Fonseca Munguía

Faltan escasos días para que se cumplan cinco años que ante la supuesta complicidad oficial, desaparecieron 43 alumnos de la normal “Isidro Burgos”, de Ayotzinapa y… al paso que lleva el proceso penal, no dudamos que los imputados aún hoy privados de su libertad, terminen de ser liberados para esa fecha, incluido, por supuesto, José Luis Abarca, presidente municipal de Iguala y su esposa María de los Ángeles Pineda, al parecer autores intelectuales del crimen colectivo.

Lo anterior, no es extraño, si consideramos la colusión de las autoridades con el crimen organizado, desde donde las policías, el ejército, los poderes municipales, ministerios públicos y jueces, cada cual y a su manera, colaboraron para que la PGR, en aquella época, emitiera su verdad histórica, en un afán inútil de Enrique Peña por proteger al Ejército, elemento principal, según se desprende de las investigaciones, en la protección y complicidad consecuente del multihomicidio – o desaparición – de los normalistas.

Desde nuestra perspectiva, al pretender proteger del descrédito a las fuerzas armadas, antes que llevarlos a la justicia, lo que habría sido un acto de autoridad reconocido por todos en su calidad de Comandante de las fuerzas armadas, EPN provocó se perdiera entre los protocolos procesales la verdad verdadera del hecho criminal.

¿ Resultante de lo anterior ? que hoy los criminales obtienen su libertad, gracias a la violación clara de ¿ sus derechos ? un procedimiento normal en nuestro sistema persecutorio de delitos, por lo que nos solidarizamos con las declaraciones del Subsecretario de Derechos Humanos de SEGOB Alejandro Encinas, cuando afirma que la resolución del magistrado federal en Tamaulipas, con el clásico “sabadazo” liberando a 24 imputados en el caso “Es una burla a la justicia, una ofensa a las víctimas; la impartición de justicia en México huele a podrido …”

Uno a uno, caso a caso, los jueces y magistrados, nada ajenos a las tentaciones humanas de riqueza y poder, vengan de donde vengan, tendrán siempre elementos procesales para liberar culpables mientras la autoridad persecutoria de delitos, FGR y las procuradurías locales, sean las principales violadoras de los derechos; con Peña, se destinaron 2 mil millones de pesos para la capacitación de Ministerios Públicos Federales y demás personal en el nuevo sistema de justicia penal ¿resultado? Cero capacitación y al final del sexenio, también cero presupuesto.

Respecto a lo anterior, fue del dominio público el caso de Javier Duarte, cuando en su condición de abogado, el ex gobernador de Veracruz, en la primera audiencia en calidad de detenido, dio cátedra a los ministerios públicos respecto al nuevo sistema de justicia penal… y así… ¿cómo mantener presos a los criminales y dictarles sentencias condenatorias?

La justicia mexicana huele a podrido, es cierto, por lo que no dude que dentro de poco se le tenga que dar un Usted Disculpe a TODOS y cada uno de los delincuentes más connotados liberados y los aún hoy presos en las cárceles mexicanas. La justicia mexicana huele a podrido, pero no solo en el caso Ayotzinapa, también en el caso de Javier Duarte, César Duarte, Emilio Lozoya, Rosario Robles … y todos los que podamos traer a la mente como resultado de la corrupción e impunidad que cabalgan en caballo de Hacienda por el país… aún hoy que el Presidente AMLO pretende lograr la 4T… y así , con un sistema judicial liberando culpables, porque la autoridad persecutoria les violentó sus derechos … Cómo? Usted ¿Qué opina?

 

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