Victoria, un triste ejemplo de administración pública

Por: Nicasio Fonseca Munguía

Algún pecado muy grave y ofensivo ante los ojos del Creador debimos haber cometido a nivel nacional, estatal y en particular los victorenses para que nos mande los peores castigos, preludio de un fin universal en el que cada cual habremos de pagar la indolente indiferencia con la que solemos eludir nuestros problemas comunes como sociedad.

Sin lugar a dudas que en nuestra región, de origen rica y abundante, el individualismo porta medalla de oro como el mayor trofeo a nuestra soberbia que nos hace alejarnos de los problemas y su solución en grado tal, de permitir que individuos de baja estofa moral y capacidades limitadas, pero con una gran ambición de riqueza, se consideren con legítimo derecho para usurpar los liderazgos que por voluntad popular mayoritaria debieran ejercer individuos con auténticos valores morales, éticos y profesionales, designados realmente por la comunidad.

Pero no… Somos indiferentes multireincidentes… lo permitimos una vez… otra… otra y otra… ¿con quién empezamos en Victoria? ¿Gustavo Cárdenas? Después siguió Pascual Ruiz, Enrique Cárdenas del Avellano, Alvaro Villanueva, Eugenio Hernández, Arturo Diez, Miguel González Salum, Alejandro Etienne, Oscar Almaraz… Xicoténcatl González … y lo mismo… con cada uno, una nueva esperanza, una nueva decepción … ¿ la resultante ? el Victoria actual … inseguridad, violencia, infraestructura urbana abandonada, un municipio que avergüenza ante el visitante y llena de frustración, coraje, al habitante de la otrora bella capital.

No se salva – ni por error – como el actual, ninguno de los presidentes municipales anteriormente señalados; unos, por ser amigos del gobernador en turno hubo tanta confianza… que el presupuesto brilló por su ausencia; otros, por no serlo, les castigaron con el látigo de su indiferencia presupuestal… ¿resultante lógica? El Victoria actual… un municipio sin nada ¡Hasta sin agua…!

Pese a ello, amable lectora, lector, Xico y los demás, no tienen la culpa; ellos llegaron para defender sus intereses y en lo posible hacerlos crecer … y lo han logrado bastante … hasta donde se sabe, compras, servicios, sueldos generosos, viáticos hasta para ir a Tamatán, compensaciones muy decorosas, con cargo a los mismos intereses de la población a la que se comprometieron servir … al menos en el discurso; un discurso por cierto en el que ya nadie cree … ¡Ni el bendito!

Hoy Victoria está en crisis… y no pasa nada… algo se tiene que hacer para salir del hoyo negro que representa el grave problema social del atraso que genera estancamiento, desempleo, violencia e inseguridad. ¿Es realmente Xicoténcatl González Uresti el problema? ¿Hasta qué punto somos responsables como sociedad civil por no exigir de manera organizada y puntual el cumplimento de sus compromisos a las autoridades? ¿Funciona aún el sistema de partidos para conformar el Cabildo que regule y exija resultados, como la más efectiva gestión al presidente municipal? Desde nuestra perspectiva, amable lectora, lector, la respuesta es NO… y en ese NO, debemos comprometer la responsabilidad, toda vez que, de no ser así, seguirán en el futuro muchos Xicos, muchos Arturos Díez… o muchos Alejandros Etiennes que pese a haber exhibido su incapacidad como presidente y diputado … ¡ Tuvo el gran ¿ valor ? ¿Cinismo? de buscar la reelección! Usted… ¿qué opina…?

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