AMLO vs algunos gobernadores y generales… 

Por: Nicasio Fonseca Munguía

Más allá de la estadística sobre violencia criminal que presenta el actual gobierno federal, amable lectora, lector, está el fenómeno delincuencial creciente, muy ajeno por cierto a la estrategia federal por implementar, en donde las fuerzas armadas vestidas de Guardia Nacional, pretenden ser un dique a la problemática heredada por el calderonismo.

Andrés Manuel López Obrador, como ayer Enrique Peña y no dudamos Felipe Calderón, reciben de sus colaboradores inmediatos la información que éstos consideran desea escuchar el Jefe, toda vez que difícilmente alguien, por serio y profesional que sea, va a reconocer ante su jefe inmediato el fracaso de las medidas adoptadas, resultando lógico – aunque no aceptable – que los hoy responsables de la seguridad nacional le presenten números alegres al Presidente, cuando el país, como en el presente caso, arda en violencia y sangre cada día más.

Las cosas no van nada bien en materia de violencia criminal, desde el momento que entidades como Zacatecas y Guanajuato, hasta hace poco tranquilas y seguras, hoy se bañan de sangre al grado tal, que la Cruz Roja de la Ciudad de Salamanca, decidió dejar de prestar sus servicios temporalmente a la comunidad, en virtud del alto riesgo que representa el hacerlo para sus elementos.

Muy respetable y entendible la decisión de la Cruz Roja en Salamanca, considerando que la institución, por su condición de internacional, su carácter humanitario y sin más ideología que el auxilio a la población civil ante las desgracias naturales, los siniestros, accidentes vehiculares o situaciones de guerra, tratan siempre de auxiliar a la población civil aún a riesgo de su propia vida, en la confianza que su uniforme y la cruz roja que les distingue será respetada por uno y otro bando en cuestión.

Más que difícil la violencia criminal heredada al Presidente López Obrador, cuyo optimismo por mejorar las condiciones del país pueden quedar sólo en buenas intenciones, considerando la gravedad de la problemática delincuencial, factor indiscutible para inhibir el desarrollo social y económico del país, en donde además, las clases bajas resultan las más vulnerables al dejar de invertir su capital por el fenómeno de la inseguridad, principal causa hoy del desempleo.

Resulta indiscutible que la razón principal del empoderamiento que los grupos delincuenciales han logrado a nivel nacional, es el apoyo recibido de un importante sector de la estructura política del gobierno en sus tres niveles, por lo que el Presidente se obliga a dar un fuerte golpe de timón, como se dice coloquialmente, procediendo penalmente en contra de dos o tres gobernadores, otros tantos generales y si fuera posible, en contra de algún ex Presidente que haya estado directa o indirectamente involucrado con el crimen organizado…. sólo que para ello, claro, deberá tener “los pelos de la burra en la mano”… y si es posible … ¡ a la burra también …! ¿No cree usted…?

 

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