Arde el país y peligra el Presidente.

Por: Nicasio Fonseca Munguía

 

Arde el país, con la estrategia delincuencial conocida, misma que radica en presionar a las nuevas autoridades para seguir contando con la protección directa e indirecta de pasadas administraciones, por lo que no extraña el incremento en secuestros, asesinatos masivos, extorsiones y demás actividades que el CO viene realizando de manera sistemática en los últimos años.

La creciente violencia tiene dos artistas de alto riesgo para la viabilidad del proyecto político impulsado por el Presidente López Obrador, como son: Uno; la fortaleza financiera, organizativa y armamenticia del CO, y Dos; la protección oficial de no pocos funcionarios de los tres niveles de gobierno, situación que permite a los grupos delictivos actuar casi de manera impune frente a la inoperancia del sistema de seguridad nacional.

“La deshonestidad de los funcionarios públicos es causa de la pobreza, inseguridad y la violencia criminal”, subrayó este martes el Presidente López Obrador en su conferencia de medios, para luego citar al historiador mexicano Daniel Cosío Villegas, que afirmaba: “Nada ha dañado más la vida de México, que la corrupción política, causa principal de la desigualdad social”; esta última frase resulta en sí misma todo una tesis de sociología que bien debiera instituirse en los programas de estudio en México.

Al día de hoy, esa desigualdad social, producto de la corrupción en el sistema político mexicano, de la que habla el maestro Cosío Villegas, ha colocado al mismo sistema en el gran riesgo de terminar con el Estado de Derecho, único garante de paz social, seguridad y desarrollo para la población en cualquier país que tenga como legítima aspiración el respeto a la vida humana y las libertades necesarias para su paz y felicidad.

Jamás en la historia política reciente de México un Presidente había sido tan cuestionado y exigido apenas a 100 días de gobierno por los intereses afectados, al evidenciarse en cada rubro de la administración el robo descarado a la nación y las presuntas complicidades de no pocos gobernantes y funcionarios con el crimen organizado.

Los tiempos por venir deberán marcar el nuevo rumbo de la República, donde la justicia impere sobre la deshonestidad de quienes en abuso del poder público, son hoy causa directa de que el país arda en la violencia criminal, toda vez que no únicamente se robaron la riqueza nacional, cuanto la seguridad y paz de una población que hoy llora cada día la pena de sus muertos y desaparecidos.

La expectativa social hacia el nuevo gobierno federal es tan grande, como lo son los problemas que aquejan a la nación; cada día, López Obrador destapa una nueva cloaca de corrupción e impunidad; ayer, con el tema del huachicol, la CFE, los desvíos en los programas sociales y hoy por hoy el gran fraude en las compras de medicamentos del IMSS e ISSSTE.

Mucho habrá de cuidarse y blindarse socialmente Andrés Manuel López Obrador para ejercer en tiempo perentorio acciones judiciales en contra de los grandes personajes del fraude a la nación, antes que ellos, con el control de los poderes fácticos, terminen con la única esperanza de justicia que se vislumbra en el futuro inmediato; dejar de percibir en diferentes rubros miles de millones de pesos del erario público no es poca cosa y sí un motivo para terminar con más de una vida … así sea la vida del Presidente … ¿ no cree usted …?

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.