Presunto culpable

 

mario-vargas-suarezPor: Mario Vargas Suárez

Preso y sentenciado por un crimen que no cometió, Toño contacta a dos jóvenes abogados que tienen la esperanza de regresarlo a la libertad y su principal problema es reabrir el caso para probar la inocencia de su cliente.

Esta película mexicana está clasificada como documental (2008) y revela deficiencias, como que el abogado defensor litigaba con cédula profesional falsa, hecho que permite reabrir el caso y anular la sentencia pasada para comenzar un nuevo juicio y emprender la lucha por la libertad de Toño, que finalmente logran.

Este espacio hoy se escribe con la pretensión de reflexionar el caso de la española, radicada en la capital de Tamaulipas y cuyos restos óseos aparecieron a más de 24 días de denunciada su desaparición.

Las fechas son significativas: El sábado 1 de julio el matrimonio de Pilar y Jorge, junto con su pequeño hijo, viajan a La Pesca, Mpio. de Soto la Marina, Tam., para pasar el fin de semana. Hasta aquí no hay indicios de violencia en el matrimonio.

El domingo 2 de julio, aproximadamente a las 17:30 hrs. salen de La Pesca con rumbo a Cd. Victoria. Jorge declara que en algún paraje son interceptados por un auto y les ordenan entregarles el propio, ante la negativa, se llevaron a Pilar.

Jorge denuncia el hecho a las autoridades policiales hasta el lunes 3 de julio, aunque hay confusiones por la terminología del hecho, porque por un lado se habla de secuestro y por el otro de desaparición.

Es hasta el 26 de julio cuando se localizan unos restos óseos en un camino cercano al kilómetro 55 de la carretera Soto La Marina-Victoria y por los despojos del vestuario se supone son de la española Pilar Garrido.

Desde el anuncio de la muerte de la española Pilar Garrido la comunidad estatal, nacional e internacional han estado a la expectativa de las investigaciones y desde luego, La Madre Patria, ha movido los hilos diplomáticos para el pronto esclarecimiento de los hechos.

El 12 de agosto la Procuraduría Tamaulipeca divulgó que después de un estudio de ADN a los restos óseos encontrados en el Km 55, los peritos reportaron que pertenecen a Pilar Garrido al compararlos con el ADN de su hijo.

Sin embargo la familia de Pilar prefirió realizar su propio estudio en Europa, adicionando una prueba dental al cuerpo encontrado, por lo que se negaron a asumir la muerte de su familiar, hasta ver los resultados de su laboratorio.

Ayer 29 de agosto, a casi dos meses de haberse iniciado este protagónico, las autoridades policiales de Tamaulipas anuncian la detención de Jorge Fernández, esposo de la española, como presunto culpable de esta muerte de Pilar.

Los argumentos de la PGJ se basan en las contradicciones en las que incurre el acusado, además de las sospechas de no haber denunciado el supuesto secuestro el mismo día de los hechos.

La detención del criminólogo y profesor de la Universidad de Seguridad y Justicia, esposo y ahora viudo de Pilar, abre tres grandes interrogantes. ¿Cómo realizó el asesinato? ¿Cuándo cometió el crimen? ¿Cuáles fueron los motivos?

Desde luego que existen más interrogantes ¿Por qué tanto tiempo pasó para la detención? ¿El encarcelamiento del ‘autoviudo’ se relaciona con la presión diplomática a Tamaulipas y a México? ¿Por qué si encontraron despojos se presume asfixia?

Valen las reflexiones. Dice la PGJ que la víctima primero recibió un golpe en la nariz, golpe que la hizo caer y se golpeó la nuca… luego, la asfixiaron. Pero si solo encontraron huesos, porque supuestamente los animales carroñeros eso dejaron, ¿cómo certifican los peritos del golpe en la nariz… y que el cuerpo cayó.

Se entiende el golpe en la nuca porque se supone está localizada la huella en el cráneo, pero luego el cuerpo se desplomó.

Se asegura que la zona donde se argumenta el secuestro no es una zona reconocida como de alto riesgo, por lo que resulta endeble la declaración del inculpado en este asesinato, aunque existen reportes de asaltos con supuestos retenes policiales y militares.

Misterios reales y no supuestos que resolver… quedan en el tintero.

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