Irresponsables y mercenarios…

maria-en-el-desfile-16-de-sepPor: María Jaramillo Alanís

En la última década Tamaulipas ha vivido entre el espectáculo  de la  muerte, despilfarro, malos gobiernos, complicidades, saqueo, que no terminaríamos de enumerar los daños ocasionados a la sociedad por  los hombres y mujeres del poder público.

Y derivado de las complicidades y del saqueo, hoy no hay  circulante en las calles y eso ha provocado el  cierre de negocios,  pequeños y grandes. Tan solo en Reynosa, durante abril y mayo cerraron más de 15 mil negocios y a estas alturas la cuenta se ha perdido pero tampoco se ha dado la atención debida  que en su momento exigieron los empresarios de la salud y de otros giros.

Luego la  zona  de guerra se amplió y los daños provocados a la producción citrícola  alcanzan los más de 200 millones de pesos en pérdidas para los naranjeros de la región,  eso declaraba el alcalde de Padilla, Lalo Alvarado, y por si hiciera falta,  en redes sociales se le cuestiona su cercanía con gente innombrable.

El colmo ha sido Gloria Molina, la secretaria de Salud que no tiene empacho en decirle a sus colaboradores en referencia a las compensaciones; “Sí, ya sé que van a decir; pinche vieja malvada y también me han de mentar la madre, si hasta acá siento su mala vibra. A mí me tocó ser la mala pero es el resultado de años de malos manejos. Si no hago esto no habrá dinero para pagar sueldos y aguinaldos, y no habrá marcha atrás en lo de las compensaciones y no tengo obligación de pagarles eso, y al que se le pague será  la misma cantidad y es sobre su productividad y evaluación. Así es que ya saben, al que no le guste puede bajarse del barco”

Palabras más palabras menos,  pero Gloria no es nada suavecita,  es más bien, tosca, brusca y  una nulidad en política, sin embargo a la Secretaria de Salud se le olvidó un detalle;  bonos y compensaciones están contemplados en el tabulador de pagos del gobierno estatal, pero además ¡está presupuestado!

Sí como dice Molina siente la mala vibra de los trabajadores de salud, le falta sentir lo  que piensan de ella las mujeres y hombres que han dejado de recibir quimioterapias porque simplemente “no hay medicamentos” el colmo es que en atención ciudadana de la Secretaría de Salud se les pida a los pacientes de cáncer “espérese un poco, ya mero tenemos”

Secretaria de Salud, las malas vibras no vienen de los trabajadores ni de los enfermos de cáncer, diabéticos, renales, hipertensos, no…la mala vibra justamente viene de Usted, le recomiendo sentarse en un hormiguero y luego darse una “rameada” con palo hediondo (no hay doble sentido, esa hierba hay en nuestro entorno urbano)

Gloria Molina se puede ir o quedar en el gabinete, no es tema, el fondo es más grave, ¿por qué no ha pagado a proveedores, porque a sabiendas de que las vidas de las personas están en riesgo, no compra lo que hace falta? Recursos tiene la Secretaría de Salud. Si se va, es cosa del Gobernador si se queda también.

Cuando se pone en riesgo las vidas de los enfermos de manera irresponsable, Gloria Molina, secretaria de Salud no solo merece la  mala vibra sino  también las mentadas de madre.

El chahuistle nos cayó a los tamaulipecos desde que Egidio Torre llegó a gobernador por obra y gracia de las balas; No hay empleo, los servicios de agua, luz, teléfono, son deficientes y más caros, sí le suma la violencia  y que  la autoridad hace mutis,  llueve y se taponean los drenes por la basura que se tira en calles y que el camión recolector deja en las esquinas…digo, somos un pueblo de sumisos, domesticados, eunucos, ¿o qué? ¡Carajo!

Los gobernantes lo hacen solo para sus partidarios, gobiernan con las siglas de sus partidos y por otro lado con los negocios de sus amigos. Y uno no sabe que es más dañino si la opacidad para gobernar o la falta de ética.

Lo irrenunciable será siempre la demanda y la exigencia de un mejor país, de mejores  hospitales con trato humano, cálido  y profesional, de gobiernos que administren los recursos de todos… de Ustedes.

Cierto, hay quienes  aplauden como focas azules,-antes eran  tricolores-  cualquier cosa que diga o haga el gobierno, en este caso estatal, pero  cuando se acercan al municipio en manos del “Intendente” de Victoria, se transforman en zalameros, con la virtud del caracol, sí…conchudos y arrastrados. Lo peor es que  a unos y otros no les importa la sociedad en la que viven, importa el  tamaño de los acuerdos inconfesables pero que se traducen en silencio.

Ese silencio que por décadas y décadas ha minado la credibilidad de partidos, gobernantes y más de los periodistas, claro, todos confabulados contra la población. Los partidos abandonando sus principios, a su militancia y los gobiernos dejando hacer a la delincuencia y también abandonando a su suerte a sus gobernados y el periodismo vendido al mejor postor.

¿Jodidos verdad?

El clamor ciudadano dice que  los partidos dejen de ser rémoras y prostitutas de nuestra trasquilada democracia.

Y para el Gobierno, que a diez meses de la transición y del “cambio”  busquen con lupa el rumbo, los proyectos, y que las políticas públicas  sean aplicadas para todos los tamaulipecos, no solo para los militantes y simpatizantes panistas.

Los periodistas parecen caso perdido, a ellos no se les pide mucho,  nomás que se definan, de qué lado están…la sociedad y sus dolores los esperan.

barbarabotero@gmail.com

www.revistanodos.com

 

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