Seguridad interior…

maria-en-el-desfile-16-de-sepPor: María Jaramillo Alanís

Durante años los tamaulipecos hemos sufrido los daños colaterales de la “guerra” en contra de la delincuencia y por extraño que parezca, a pesar de los años transcurridos en el combate, aquellos, los violentos se observan fortalecidos, y transitan libres, como quien se sabe dueño del terreno que pisa.

Durante largo tiempo el Partido Acción Nacional, -al menos en Tamaulipas- argumentó campañas y gastó recursos, para gritar a los cuatro vientos lo que en seguridad no hacían los gobiernos del PRI, pues ¿qué creen? Hoy son gobierno, y las cosas empeoran.

Y en el marco federal, desde el Congreso de la Unión se alista un entuerto que pretende resolver otro, darle salvoconducto a todas las fuerzas armadas en el país, entiéndase, Secretaria de la Defensa Nacional, para que actúen en un marco “legal” que fue violentado cuando su Comandante en Jefe, Felipe Calderón, le declaro la guerra a los grupos delincuenciales y sacó a las tropas de sus cuarteles.

En la necesidad “impostergable” del Estado, al menos eso argumentaron, que con el uso de las fuerzas armadas se abatirían a los grupos delincuenciales, cosa que no ha sucedido, estos se han fortalecen día a día y siguen causando dolor a las familias de Tamaulipas.

Las fuerzas armadas, sea cual fuere su esfera, han demostrado con creces lo ineficaz que han sido en  el combate contra los grupos delincuenciales, de hecho, el ejército y la policía federal, han dado palos de ciego en la captura de los verdaderos cabecillas,  pero además, en su andar contra los delincuentes, han cometido presuntos abusos y atropellos contra decenas de familias.

Hay testimonios como lo consigna La Jornada con fecha  6 de abril del 2010 “Nuevo Laredo, Tamps., 6 de abril. Elementos del Ejército Mexicano dispararon y arrojaron granadas de fragmentación contra una camioneta en la que viajaban dos familias rumbo a la playa de Matamoros, después de pasar un retén en la carretera Ribereña. El saldo fue de dos niños muertos y dos adultos heridos“(…)

La Ley de Seguridad Interior significa mayor facultad a las fuerzas Armadas,  una especie de fuero legislativo, -como si les hiciera falta- y poder  legal, el letal lo traen consigo y lo usarán contra lo que les parezca sospechoso o bien contra lo que ellos, los elementos de las fuerzas armadas, supongan que  atenta contra la seguridad del país o estado.

La Ley de Seguridad Interior nos da algunas lecturas, desde mi punto de vista al menos dos que considero de graves a catastróficas: el fracaso de los civiles al frente del país y el empoderamiento de las fuerzas castrenses. Lo que sigue es que los militares asuman pacíficamente el control político del país-si no es que ya lo tienen-

Ahora bien, la milicia, el Ejército para decirlo con toda claridad, va perdiendo credibilidad, ya no inspira respeto en las calles, ahora es la Marina Armada, sacada de su entorno para hacer labores de patrullaje en las ciudades, quien da la cara, con mucho honor y menos elementos. Históricamente  la Milicia sigue debiéndole a la Marina Armada,  y a los mexicanos.

En general, la milicia le debe una explicación y la verdad realmente histórica de hechos consumados como el 1968, 1970, 1971, 1973, la década de la guerra sucia, luego, Acteal, Atenco, en el 2008, algunos casos en lo individual como el de Rosendo Redillas, detenido en un retén militar y luego desaparecido, como si se lo hubiese tragado la tierra y más recientemente y no menos importante… Ayotzinapa y Tlatlaya.

La Ley de Seguridad Interior, le dará facultades prácticamente plenipotenciarias al Ejército  no sólo para detener, espiar, someter y actuar contra los ciudadanos “sospechosos” de atentar contra la seguridad del país y de los estados.

Regresemos a nuestro estado; En Tamaulipas se requiere de al menos 9 mil policías que realicen labores de prevención y combate a la delincuencia, policías altamente capacitados y comprometidos, pero eso solo queda en un anhelo, los cuerpos policiacos desde siempre han estado infiltrados por los violentos, y no es cosa menor, así los necesitaba el Estado, y tal parece que así los necesita ahora.

Los hechos recientes demuestran que como estado, Tamaulipas sigue a la deriva, por hechos meramente políticos que contaminan las acciones administrativas-gubernamentales. Dejar hacer, dejar pasar ya no funciona, pero tampoco aceitar la rueda desvencijada de las acciones punitivas contra quienes delinquen, sino que se necesita de servidores públicos que velen, no por las estructuras partidistas de cara a las próximas elecciones sino de ciudadanos verdaderos, ansiosos de hacer patria, que velen por la sociedad que les votó en las urnas.

La Ley de Seguridad Interior, nos costará a los mexicanos, más sangre y lágrimas, y el problema de los grupos delincuenciales, tal parece que seguirá creciendo, porque en el fondo se elude la tarea de cortar de tajo su entramado financiero.

Es más redituable la guerra, se vea  desde donde se vea.

Desde mi trinchera vietnamita…

barbarabotero@gmail.com

www.revistanodos.com

Leave a Comment