ECONOMÍA ¿COMO ESTAMOS Y QUE NOS ESPERA?

 Gerardo Flores SánchezPor: Gerardo Flores Sánchez

¿Qué riesgos se advirtieron en 2016?

En enero de 2016, Forbes advirtió que los principales riesgos de la economía mundial, serian: el fenómeno climático del Niño, la reducción de los precios del petróleo, la alza de tasas de interés de la FED, el bajo crecimiento de la economía estadounidense y la desaceleración económica de China. El FMI estimó que el crecimiento económico mundial seria de 3.6 a 3.8%. Bank of America Merrill Lynch (BofA), pronosticó que el PIB aumentaría a 3.4%, un poco mayor que el 3.1% del 2015. Son datos de una economía mundial en recesión, que con razón hacen pensar en la crisis mundial del 2008.

En consecuencia los analistas recomendaron: lograr una baja inflación, mejorar los fundamentales macroeconómicos y políticas públicas que lograran la expansión económica global, abriendo oportunidades de inversión y ventajas a los consumidores.

¿Qué eventos relevantes ocurrieron en 2016?

Entre lo más destacado estuvo: la desaceleración de la economía China, la salida (Brexit) de Inglaterra de la comunidad Europea; el empeoramiento de la crisis geopolítica de medio oriente, la guerra en Siria, la crisis humanitaria de refugiados; la extensión a Europa de los ataques terroristas del Estado Islámico, la masiva respuesta militar de EEUU-Europa-Irán e Irak y el triunfo de Donald Trump para la presidencia de los EEUU.

¿Qué riesgos se advirtieron en la economía de México?

En el inició de 2016, los mayores riesgos identificados para nuestro país, fueron: los bajos precios del petróleo (su precio en 2014 fue de 102.1 dólares por barril, y en diciembre 2016 está cerrado en 53.9 dólares), la caída de los ingresos de la hacienda pública, el incremento de tasas por la FED  y el Banxico, el insuficiente crecimiento de Estados Unidos, la reducción de la exportación de manufacturas. La baja inflación, contrariamente a ser un dato del buen estado de la economía se empezó a ver como un signo de una demanda interna débil, es decir de una clara caída del consumo.

Banxico pronosticaba que a finales de 2016, el crecimiento de la economía sería de 2.3 a 2,6% y la inflación de 3.3%. Otros analistas (Barclays) informan que realmente este 2016 México cerró con un crecimiento de 2.1% y que en el mejor de los casos en 2017 el crecimiento será de 2.3 y la inflación de 4%. Con el anunció del aumento de la gasolina y del diésel, el peso se depreció aún más, llegando a 20.77 por dólar. A ello se pronostica una escalada de precios y de la inflación.

¿Cuáles son las perspectivas de la economía global para 2017?

El FMI (Informe octubre 2016), proyectó para 2017 un crecimiento de la economía mundial del 3,4% ligeramente superior al 3.1 estimado para el cierre del 2016. Para México estima que en 2017 será de un 2.6% superior al 2.5% de 2015-16.

El proteccionismo de Trump provocará medidas semejantes en otros países ricos. Se espera también mayor desaceleración de la económica china, la reducción de la demanda de materia primas que exporta Latinoamérica; el incremento de la fortaleza del dólar y la depreciación de las monedas de naciones en desarrollo, que encarecerá sus importaciones y sus deudas externas. Esto podría tener consecuencias socioeconómicas cruciales para estos países: mayor pobreza, inestabilidad social, aumento de la violencia, dificultades de sus Estados para mantener e incrementar políticas y gasto público para paliar sus crisis y fortalecer su gobernabilidad, finalmente el retroceso de las libertades democráticas alcanzadas en las últimas dos décadas.

Para 2017 y los siguientes cinco años, se estima que ocurrirá un repunte del precio del petróleo que llegará hasta los 70 dólares por barril, debido a la estrategia actual por parte de la OPEP y Rusia de recortar su producción. A este efecto contribuirá también la previsible exacerbación del conflicto bélico geopolítico de las guerras que involucran a Ucrania, Libia, Siria e Irak. Paradójicamente esta buena noticia de bonanza económica para los países productores de petróleo, según algunos analistas por el aumento de valores en la bolsa, podría implicar para la economía mundial el riesgo de un nuevo crash bursátil.

Por otra parte, de concretarse la cancelación anunciada por Trump, de los tratados comerciales transnacionales como el TLC, el transpacífico (TTP) y el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión entre EEUU y la UE (TTIP), México, EEUU, Europa y el mundo enfrentarán consecuencias imprevisibles, que abonarían el camino hacia la tan temida nueva crisis financiera y recesión económica mundial como las de 2008-2009.

La pobreza como perspectiva en México

Para los meses de enero, el salario mínimo en 2015 era de 70.10 pesos diarios, en 2016 de 73.04 pesos y en 2017 será de 80.04 pesos (3.8 dólares), es decir de 2 220.42 pesos (107.8 dólares) al mes. En EEUU el salario mínimo es de 8.31 dólares/hora. California y Nueva York lo elevaran a 15 dólares/hora, es decir de 309 pesos la hora, 2471 pesos la jornada diaria de 8 horas y aproximadamente 59 319 pesos al mes. En EEUU una familia pobre es la que gana menos de 23 mil dólares al año (40 mil pesos al mes y 480 mil al año)  Esta es la simple razón por la que los mexicanos arriesgan la vida y soportan todo por alcanzar y vivir en el sueño americano. Así, no habrá muro y deportaciones que los contengan.

Los buenos deseos para el 2017

Es indispensable poner límite a la sed de las trasnacionales, que cobijadas por políticas económicas neoliberales, presionan hasta el extremo al mundo, para aumentar sus ganancias sin importar las consecuencias sociales y políticas, lo cual disloca no solo a las economías nacionales y locales de los países en desarrollo, sino también a las de sus ricos países de origen, generando reacciones proteccionistas y retrogradas como las que personifica Trump, que finalmente llevaran al mundo a una nueva y más profunda recesión que la de 2008, dañando la seguridad mundial de la presente y siguientes generaciones.

Es necesario que México impulse una economía interna que pueda incorporar a los millones de desplazados por la política antiinmigrante de Trump. Solo así se podrán ofrecer fuentes de trabajo, que detengan la caída de la calidad de vida de los mexicanos, la pobreza, la violencia, la desigualdad, la inestabilidad social y el deterioro de la gobernabilidad democrática. No caben las soluciones autoritarias, ni las políticas insensibles y sin consenso social. La crisis de la clase política, no es la crisis de los mexicanos, ni de la democracia.

Si el 2016 fue un año de pérdidas, retrocesos y amenazas, tendremos entonces que convertir al 2017 en uno de esfuerzo extremo para enfrentar y vencer los retos que se presenten, sin dar espacio a la fatalidad, al temor y la pasividad. Terminemos en pie de lucha, decididos a cambiar todo lo que sea necesario para remontar unidos los nubarrones que se avecinan.

Pese a todo ¡Feliz año 2017! Que Dios nos bendiga.

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