EL CAMBIO CLIMÁTICO, HORA DE ACTUAR

Gerardo Flores SánchezPor: Gerardo Flores Sánchez

Todavía muchas personas ponen en duda la existencia del cambio climático. Otros aunque aceptan la evidencia de los radicales cambios del clima, señalan que eso no es novedad porque desde que la tierra surgió, tales cambios han sido permanentes, paulatinos y progresivos.

Las evidencias que ha acumulado la ciencia descartan totalmente lo anterior. El clima cambia, pero no de manera regular y sin violencia, pues ocurren etapas de crisis con cambios bruscos y radicales que determinan la extinción y surgimientos de diversas formas de vida vegetal y animal. La especie humana originaria del sudeste africano, precisamente se expandió a otros continentes (como el ahora llamado América) bajo la presión de la última glaciación y  con la oportunidad que el clima creó  al  hacer que descendiera  el nivel del mar creando “corredores” entre continentes. Eata glaciación ocurrió hace unos 110 mil años, tuvo su fase más intensa  hace 20 mil años, y terminó hace 12 mil con bruscos y masivos  deshielos. En ese largo período de 100 mil años el “enfriamiento global” cambió la faz de la tierra y la composición de la flora y de la fauna. El hombre prehistórico del paleolítico superior,  no solo sobrevivió a ella, sino a partir de entonces se encamino hacia la civilización que hoy conocemos.

Los grupos interdisciplinarios de científicos, como los de diversos institutos de investigación y universidades que nutren de información científica al Panel Intergubernamental del Cambio Climático, señalan que la última glaciación corresponde a un descenso planetario de la temperatura, que aunque se hizo evidente hace 110 mil años, inició realmente hace 40 millones de años. Esto significa que este tipo de fenómenos climáticos abarcan larguísimos periodos de tiempo que rebasan totalmente los ciclos de la especie y sociedad humana.

Señalan que tanto los enfriamientos (glaciaciones) como los calentamientos, se alternan y se deben a causas comunes inherentes a la naturaleza de nuestro planeta. Dos de las más importantes causas son: el efecto invernadero derivado de la acumulación de bióxido de carbono (CO2)  expulsado a la atmósfera (de 100 a 250 millones de toneladas anuales)  los volcanes que se encuentran en actividad. Otra de las causas es la diferente composición de los polos, el norte constituido por un océano y el sur por un continente. Entre ambos ocurren fenómenos de compensación y equilibrio de temperaturas que originan corrientes marinas y eventos atmosféricos. Esto opera como el motor de sucesivos cambios globales del clima. Otros dos factores causales de las oscilaciones climáticas globales son el Himalaya que con su altura determina que se enfrié y se precipite en lluvias la humedad de los vientos del océano, reduciendo con ello la acumulación de CO2 y contrarrestando el efecto invernadero. Otros también señalan que la variación de la órbita de la tierra en torno al sol también está relacionada a la duración e intensidad de las glaciaciones.

Así, pronostican que la siguiente glaciación ocurrirá en unos 50 mil años, es decir 500 siglos. Muchos dirán que a escala humana esta fecha esta tan distante, que no tiene caso dar oído a los paranoicos y exagerados ambientalistas. Sin embargo, entre cada período glacial existen otras etapas interglaciales, caracterizados por el calentamiento global, deshielo, elevación del nivel del mar, inundaciones por lluvias y daño a la flora, fauna y poblaciones humanas por sequías intensas y prolongadas, huracanes y otros fenómenos meteorológicos que por su intensidad inevitablemente constituyen riesgos de desastres ambientales y catástrofes humanas.

Además si en el pasado las causas de la liberación de CO2,  eran básicamente naturales, es decir no humanas, ahora con el modo de producción de la sociedad moderna, basado en el consumo de hidrocarburos y con el proceso acelerado de destrucción de bosques y selvas, entonces la  aportación de la especie humana al calentamiento global vía efecto invernadero por liberación de CO2, es definitivamente significativa. Esto quiere decir que los humanos de este siglo tenemos una grave responsabilidad para tomar la decisión y las acciones correspondientes para trabajar en favor o en contra del calentamiento global.

Si usted al no ser experto, ni conocedor de estos temas de la ciencia y abriga todavía fuertes dudas de si será o no cierto lo arriba descrito y piensa que es más importante y urgente preocuparse mejor de si la selección nacional llegará al mundial de 2018 en Rusia, puede checar la declaración y la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático en su reunión mundial celebrada en Río de Janeiro, Brasil en 1992, también repase las noticias sobre el señalamiento en agosto de este año, acerca de que para EEUU y el mundo, “el calentamiento global es la mayor amenaza para nuestro futuro” con lo cual presentó un costoso (8 880 millones de dólares) e intenso plan de lucha contra tal amenaza. Si es Ud. católico o en general religioso o espiritual, le ayudará mucho para comprender la importancia del calentamiento global, buscar y leer la encíclica “Laudato Si” (“Alabado seas” en latín), que el pasado 18 de Junio de este año, emitió el Papa Francisco sobre este problema mundial, en la cual afirma que “el calentamiento global es real”, asegurando que efectivamete “hay un consenso científico sólido” de que se trata de un fenómeno innegable. Por lo tanto la sociedad humana mundial y la iglesia católica encabezada por él, tienen la responsabilidad de parar “la tiránica explotación de la naturaleza” y “alertar sobre los peligros del cambio climático producido por el hombre”

De modo que este asunto ya no solo incumbe al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) creado en 1988, ni a los ambientalistas, porque el gobierno de México desde el 2005 creó un Panel Intergubernamental de Cambio Climático, con su correspondiente Programa Especial sobre Cambio Climático y la Ley General (2012) correspondiente a este tema para respaldar jurídicamente sus acciones, así como una Comisión Intersecretarial sobre Cambio Climático (2015). También el gobierno de Tamaulipas ha asumido planamente el compromiso de realizar acciones efectivas ante el Cambio Climático, desarrollado la estructura institucional, jurídica y operativa a través de su Secretaria de gobierno que coordina  todas las instituciones gubernamentales y no gubernamentales relacionas a este tema.

En este contexto es precisamente que la Universidad Autónoma de Tamaulipas, en coordinación con otras universidades del país que están a la vanguardia de la investigación y preparación para el cambio climático, es responsable y sede de la región noreste del 5º. Congreso Nacional de Investigación en Cambio Climático que en este año se centra en el tema “La ciencia y la política del cambio climático en México”. Este evento nacional se estará realizando que del 12 al 16 de octubre. Reunirá a estudiantes, profesores, investigadores, empresarios, productores agrícolas y público en general en la Facultad de Ingeniería “Arturo Narro Siller”  (FIANS), los cuales a través de conferencias, presentaciones orales, carteles y diálogo directo revisaran los problemas, avances y propuestas para la política pública nacional y estatal sobre este problema.

Siendo tan amplios y diversos los efectos del cambio climático, seguramente en cualquier lugar que Ud. trabaje o desempeñe alguna función, tendrá algo que opinar y aportar para prepararnos ante algo que creamos en él o no, ya nos alcanzó, solo recuerde el calor agobiante del último verano y la furia destructora de los más recientes huracanes.

¿No lo cree Ud. así?